Los calvos son más inteligentes y varoniles, según la ciencia

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Los calvos

Hemos hablado mucho sobre las cualidades que tienen las personas inteligentes, independientemente del sexo que tengan. Desordenadas, zurdas o curiosas son algunas de las características que definen a aquellos individuos cuyo cociente intelectual es superior a la media. Hoy vamos a dar un paso más allá y vamos a centrarnos en ellos. ¿Cómo son los hombres más inteligentes? ¿Rubios? ¿Altos? ¿Musculosos? ¡No! Calvos. Ojo, pero tiene truco.

Tres estudios realizados por la Universidad de Wharton, en Pensilvania, tras hacer pruebas con más de 59 participantes, han revelado que los hombres calvos son percibidos como más inteligentes por el resto. A los encuestados se les mostró imágenes de individuos con cabello y otras fotos de varones sin pelo en la cabeza. ¿Resultado? Los caballeros calvos fueron percibidos por los participantes como más dominantes, masculinos, inteligentes, confiados, altos y fuertes de lo que realmente eran. “Un hombre calvo, orgulloso de sí mismo, tiene un potencial más alto de fuerza y liderazgo“, asegura el autor del estudio, Albert E. Mannes.

Sin embargo, no todos los calvos valen: estas cualidades solo eran aplicables a aquellos con cero pelos en su cabeza. Es decir, aquellos que tienen la coronilla calva pero cabello alrededor, son percibidos peor por el resto, en concreto, se les considera personas menos atractivas y más débiles. Así que, ya sabes, si es tu caso, hazte con una maquinilla o cuchilla de afeitar y quédate a cero.

Y si es ateo… aún más inteligente

Si además de calvo total, el hombre en cuestión esateo, sus cualidades positivas se multiplican. Miron Zuckerman, Jordania Silberman y Judith A. Hall de la Universidad de Rochester, realizaron un metaanálisis a partir de los resultados de 63 estudios científicos y descubrieron que existe una asociación negativa entre la inteligencia y religiosidad. Es decir, los hombres religiosos tienen menor cociente intelectual que los ateos. Y dentro de este grupo, aquellos que creen pero practican son aún menos inteligentes.

Los investigadores no supieron explicar dicha asociación, ya que varía con la edad. Si el hombre en cuestión es joven, su ateísmo puede estar relacionado con sus años de universidad, donde los estudiantes más inteligentes son más propensos a seguir el ateísmo como forma de rebeldía e inconformismo. Esta institución educativa tiende a enseñar a los alumnos nuevas ideas e influencias, las cuales hacen que los estudiantes pierdan sus creencias, revela el estudio. Estos cambios son parte del resultado de “la separación del hogar y la exposición a un contexto que estimula el cuestionamiento y que puede permitir que la inteligencia impacte sobre las creencias religiosas”.

En hombres maduros, por su parte, esta asociación entre ateísmo e inteligencia se manifiesta en el matrimonio. Estar casado, según los investigadores, hace a estos varones menos dependientes a apegarse a una religión.

Los ateos, además de más inteligentes, son los que tienen más sexo.

Así lo apunta el académico James David, quien asegura que aquellos que acuden asiduamente a la Iglesia no hacen tanto el amor como los que no van. Concretamente, estas personas son un 31% menos activas sexualmente. “Tradicionalmente, la religión siempre ha ejercido una fuerte restricción sobre el comportamiento sexual de las personas”, añade.

Así pues, si eres calvo y ateo, las tienes todas contigo: eres más inteligente, tienes más sexo y eres percibido como un hombre más exitoso. Ahí es nada.

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